El burka no es patriótico

¿Qué pensarías si mañana un político del PP o el PSOE se levantara en el parlamento para proponer la ilegalización del burka porque es antiespañol? ¿Chistoso? Imagina que dejamos de discutir si el burka es un símbolo religioso o simplemente una forma de represión de las mujeres musulmanas y centramos la cuestión en si el burka es patriótico o no y si, como algo antiespañol, debería prohibirse. Esto está ocurriendo en Dinamarca.
Comienza el curso político danés y el nuevo portavoz de integración del partido de derechas Conservador (Konservativ), Naser Khader, anuncia que va a presentar una proposición de ley encaminada a la prohibición tanto del burka, el que lleva la red por delante de los ojos, como del niqab, el que es completamente negro y deja una ranura abierta a la altura de los ojos. Lo chocante de la propuesta es uno de los principales argumentos esgrimidos en ella: “ el burka no es danés” (udansk) o quizás en una traducción más adecuada, es antidanés. Sólo en segundo lugar debe prohibirse como forma de represión para las mujeres y en última instancia, porque representa un problema de seguridad.

Sin entrar a considerar si el burka debe prohibirse o no, argumentar que esta prenda es antidanesa, en resumidas cuentas, que no es patriótica, que no forma parte de lo que entendemos por Dinamarca, tiene cierto regusto a los pasados días de la época franquista, guarda cierta familiaridad con el concepto de antiespañol usado para tildar algo de no deseable o simplemente para que esto fuera prohibido. Pero mientras en España se abusaba del concepto de patria, de identidad española (o españolismo) y de su opuesto lo “antiespañol” dentro de un contexto de dictadura de carácter fascista, en el caso de Dinamarca hablamos de un país de larga tradición democrática y de lucha por las libertades sociales. El uso reiterado de esta clase de argumentos suena por tanto sorprendente y, cuando menos, preocupante.

Lo más doloroso de la argumentación de este político danés es que con ella se pretende, simple y llanamente, sembrar una vez más la polémica en un país donde el ambiente ya está suficientemente caldeado en todo lo relacionado con la minoría musulmana que vive en él. De hecho, es prácticamente imposible encontrar en Dinamarca mujeres vestidas con el burka. Todo ello ha llevado a trivializar el debate con argumentos vacíos que no se centran ni en el auténtico problema, la represión de la mujer en el Islam, ni en la finalidad última de la propuesta, limitar un poco más la integración de los musulmanes y su religión en la sociedad danesa.

Argumentos a favor y en contra

En la misma tónica que el patriotismo del burka, se ha apoyado su prohibición, entre otros, con estos dos argumentos:

Brian Mikkelsen, Ministro de Justicia danés: “Pensamos que es una buena idea porque se tienen que poder ver los ojos y la cara de la gente cuando dos personas se comunican. También trata sobre la seguridad viaria, cuando se conduce un coche, se ha de poder mirar para todos lados.”
Imagino que también se prohibirá la fea costumbre de dejarse puestas las gafas de sol mientras se está hablando con alguien….

Naser Khader, portavoz de inmigración del partido conservador: “No queremos tener burkas en Dinamarca. Simplemente no podemos aceptar que algunos de nuestros ciudadanos vayan con la cara tapada.”
Si esa es la intención de la propuesta supongo que también serán prohibidos los pasamontañas, las máscaras de carnaval y llevar la bufanda demasiado subida cuando también se usa gorro. Las bandanas atadas a la altura de la nariz, por supuesto, también tendrán que estar en la ley.

Fuentes:

Kejserens nye Burka
Naser Khader vil forbyde burkaen
Forbud hesten o g-streng
Skal Khader sendes hjem til Syrien?

Por esto no hay que trivializar la cuestión del burka:

Vidas bajo un burka – Ramón Lobo

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