No es lo mismo seis que 23

Para afirmar que el mercado laboral español y el danés son dos realidades diferentes, sólo hay que echar un vistazo a las cifras. Mientras en el país nórdico el desempleo se sitúa en el 6,2%, en España, según la última EPA publicada en enero, andamos ya por el 22,8% de media, un porcentaje que se eleva hasta el 31,23% en Andalucía. Sin embargo, tanto daneses como españoles se muestran preocupados por el alto índice de parados ya que este se ha duplicado desde los “buenos tiempos” (2007-2008), momento de bonanza en el que por España teníamos sólo un 12% de desempleo, el doble del actual danés.

Si miramos más allá de las frías cifras, también hay algo en las actitudes que diferencia a los desempleados daneses y españoles, especialmente a la hora de buscar trabajo.

Cuando en España nos sumergimos en el apasionante mundo de los buscadores de empleo, descubrimos que para un puesto libre cualquiera, da igual lo mucho o poco cualificado que sea el trabajo, al poco de publicarse ya hay cientos de solicitudes. Eso no impide que uno añada su currículum a la pila, a sabiendas de que sólo será un número más perdido entre la montaña de solicitantes que se irá acumulando en la empresa anunciante. Después cierras los ojos y cruzas los dedos con un “a ver si me llaman” que suena muy parecido al “a ver si toca” que le sueltas al lotero al sellar la primitiva.

Actualmente en Dinamarca se publican 12 anuncios de empleo por cada despido. Los sindicatos aseguran que es poco, supongo que teniendo en cuenta que en 2007 la cifra ascendía hasta 80 por cada cese, pero a mí estas cantidades me dan cierta esperanza, un sentimiento de opción a premio. Y no debo estar equivocada cuando los empresarios, especialmente para trabajos cualificados relacionados con carreras de larga duración, siguen asegurando que es difícil encontrar buenos trabajadores con la formación, la experiencia y la actitud requerida para el puesto. Lo cierto es que hay vacantes difíciles de cubrir y en esos casos se intenta mimar al trabajador para que no huya en busca de pastos más verdes.

Fuente: hola.com

Muy distinta esta actitud al “si tú no lo quieres otro lo querrá” que uno se encuentra en alguna que otra entrevista de trabajo en España, cuando te explican de antemano que te van a pagar poco, que echarás horas extra no remuneradas ni agradecidas y que ni sueñes con llegar a tener algún tipo de contrato estable. Todo esto en el mejor de los casos que, aunque parezca mentira, puede ser peor.

Sin embargo por el frío norte la cosa pinta distinta.

 

Una empresa que conozco bien, necesitaba un programador informático y decidieron poner un anuncio en el portal de empleo más popular por estas tierras. Recibieron una docena de currículos y después del primer filtro, en función de la formación y la experiencia, quedaron unos 4 o 5 candidatos que reunían los requisitos deseados. A estos decidieron llamarlos para realizar una entrevista personal. La respuesta de uno de ellos me parece impensable en la España de los cinco millones de parados: “Si queréis que vaya a una entrevista, tenéis que pagarme 13€”.

Por supuesto le respondieron que no, que sintiéndolo mucho, bajo esas condiciones, no estaban interesados en hablar más con él. A lo que nuestro candidato, seguramente con un encogimiento de hombros, dijo que bueno, vale, que total ya había hecho muchas entrevistas en otros sitios donde no le habían contratado, y que esta entrevista sería más de lo mismo. A los pocos días, cuando en la empresa aún no habían conseguido salir de su estupor, recibieron una llamada del mismo individuo que les proponía hacer la entrevista porque “total, tenía otras entrevistas en la zona y podía pasarse por allí si querían”. Supongo que ahora le salía rentable la visita…

Por si a alguien le queda alguna duda: no, no le entrevistaron. Aunque el puesto sigue vacante. Una  vez realizada la selección, la persona elegida decidió no firmar el contrato porque el jefe que iba a tener no resultó de su agrado.

Con un 6,2% de desempleo supongo que todavía te puedes permitir elegir jefe, ese lujo hace tiempo que lo perdimos España, si es que alguna vez hemos tenido.

Fuentes:
http://www.ae.dk/analyse/okonomisk-kommentar-ledighedstal-februar-2012-mavepuster-til-danske-arbejdsmarked
http://www.ine.es/
Explorador del paro en España según la EPA

One Response to “No es lo mismo seis que 23”



  1. Fer Says:

    El dato “en España en bonanza teníamos el doble de paro que en Dinamarca en crisis” me ha matado…
    Nos vemos en Danmark!! jæjæ

    Gracias por tu blog, está muy bien escrito y documentado!

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