Mi frutero sí sabría tratar al turismo

Como cada mañana de viernes, el puesto del pescado estaba instalado en la plaza y, por primera vez, me he acercado hasta él pensando en llevarme a casa algo del delicioso pescado ahumado que se puede encontrar en Dinamarca.

Me he ido de allí con dos filetes de caballa ahumada, la sonrisa que se le pone a uno cuando le han atendido con amabilidad y un “qué tenga un buen fin de semana” resonándome en los oídos. Si el pescado está bueno, y no dudo que lo estará por la pinta que tenía y el olorcillo que desprendía, seguramente volveré el próximo viernes ¡por que así da gusto!

Fruteria

Fuente: http://strikmadogandetgodt.blogspot.com/

Un poco más adelante he entrado en la frutería y al ir a coger unas uvas el frutero me ha detenido, se ha llevado la caja y con una sonrisa me ha dicho al volver: “Las que quedaban ahí no eran buenas, ya no están frescas, coge de estas”. Dos grandes racimos de uvas blancas han hecho compañía al pescado de vuelta a casa.

Mi frutero y mi pescadero tienen que lidiar con una cantidad limitada de compradores, los que vivimos aquí, y sin duda les interesa cultivar el buen trato al cliente para que al día siguiente y al otro y al otro volvamos a su tienda y no a la que hay tan sólo unos metros más allá o más acá. Al fin y al cabo, la fruta o el pescado se pueden encontrar más o menos con la misma calidad o precio en otros establecimientos.

Un contrapunto a mis tenderos más próximos se puede encontrar en los dependientes de los negocios turísticos de Copenhague.

No hace mucho asumí la siempre agradable tarea de ejercer de guía turístico para unos amigos y en varias ocasiones fuimos tratados con descortesía en algunos bares, restaurantes o tiendas. Ciertos dependientes nos atendían con desgana y hastío, como si su trabajo fuera una pesada carga rozando lo insoportable y te hicieran un favor por venderte algo. En otros casos sufrimos burlas o malas caras por tener acento o no conocer una determinada palabra en danés o inglés.

Algunos de estos negocios dirigidos al turismo no tienen entre sus prioridades ofrecer un servicio de calidad. Lo importante es su emplazamiento y por tanto el turista se ve abocado a acudir a ellos teniendo que soportar el trato o maltrato que se le quiera dispensar. No se espera que el turista vuelva y se toman licencias con él que serían inconcebibles si el negocio dependiera de los compradores locales. Para estos establecimientos el turista es un ser capaz de soportar cualquier cosa, que no se entera, al que se puede estafar o burlar.

Fuente: bussines.dk

Provengo de una de esas ciudades siempre llenas de visitantes y, como en todas ellas, la zona centro está salpicada de restaurantes dirigidos al turismo, que te venden comida “típica”, de muy baja calidad a precios exorbitantes o irrisorios, se dan los dos extremos. Para los dueños de estos negocios el principio es el mismo que para las tiendas de Copenhague: los turistas no vuelven, hay que aprovecharse de ellos ahora y sacar el máximo beneficio posible, el buen servicio, la amabilidad en el trato o la paciencia cuando desconocen el idioma local son extras innecesarios.

Esta forma de negocio sin embargo tiene los días contados y a la larga llevará a la ruina a dichos establecimientos. El motivo principal es que, afortunadamente, vivimos en la era de la comunicación y el nombre de estos lugares acaba saltando aquí y allá en la red, en páginas de viajes, guías turísticas, foros, blogs de viajeros…

Hoy en día se hace turismo con una lista tanto de sitios a visitar como de lugares a evitar. Con una búsqueda simple se puede averiguar rápidamente en qué hoteles lo ofrecido en sus folletos publicitarios no se corresponde con la realidad, qué restaurantes mantienen una mala relación calidad precio, en cuales se ofrece un mal servicio o comida y qué atracciones turísticas ocultan trampas o gastos extra para los visitantes. Con un poco más de tiempo, y gracias a las crónicas de algunos viajeros, es fácil estar al día de estafas, abusos o maltrato en todo tipo de establecimientos. La calidad deficiente en el servicio al turista es difícil de ocultar y el número de incautos que “pican” se va reduciendo día a día.

Llegados a este punto, siento la enorme tentación de dar el nombre y ubicación de aquellos lugares dónde recibí un trato especialmente desagradable pero dejaré que el karma, Internet y el tiempo cobren justa venganza sobre estos negocios y con un poco de suerte ya habrán desaparecido para mi próxima ronda turística.

Libertad de expresión y derecho al racismo

Lars Hedegaard, miembro parlamentario del partido de ultraderecha danés, Dansk Folke Parti, hacía en diciembre del año pasado la siguiente declaración en referencia a los musulmanes: “Violan a sus propios hijos. Lo oímos constantemente. Las niñas en las familias musulmanas son violadas por sus tíos, sus primos y su padre”.

Fuente: Webislam.com

Su compañero de partido, el sacerdote protestante Jesper Langballe, un mes más tarde, y en la misma línea, afirmaba que “los padres musulmanes matan a sus hijas y cierran los ojos cuando sus tíos las violan”.

Frente a este tipo de declaraciones, de marcado carácter racista y que dirigen el odio hacia un grupo étnico concreto, cabría esperar un rechazo masivo de la ciudadanía, una retractación de los implicados, una disculpa del partido del que forman parte o una fuerte reacción en contra por parte del resto de los grupos políticos. Pero eso no ocurre en Dinamarca donde esos comportamientos, aunque no se aplauden abiertamente, simplemente son tolerados.

El único recurso frente a quienes dan rienda suelta a sus prejuicios y su exacerbada xenofobia de manera pública, desde su cargo político o su acceso a los medios de comunicación, es la ley, en concreto el párrafo 266b del código penal que dice: “Aquellos que de manera pública o con expansión hacia un círculo más amplio formulan declaraciones u otros mensajes en los que un grupo de personas son amenazadas, insultadas o degradadas por su raza, color de piel, nacionalidad u origen étnico, religión u orientación sexual, serán sancionadas con una multa, arresto o pena de cárcel de hasta 2 años.” Ahora este recurso también está a punto de desaparecer.

Los compañeros de partido de Hedegaard y Langballe han cerrado filas en torno a ellos y, poniendo como escudo la libertad de expresión, han pedido en el parlamento la modificación del párrafo 266b. Para ello argumentan que vulnera la libertad de expresión, en palabras llanas, que cada uno tiene derecho a decir lo que quiera, cuando quiera y cómo quiera, tanto si lo dicho nos gusta como si no. Todo el mundo tiene derecho a ser y expresarse de forma racista.

La defensa de una libertad de expresión sin límites, como derecho ciudadano al que están supeditados todos los demás, es un viejo argumento por estas tierras, el mismo que se utilizó para defender la publicación de las caricaturas de Mahoma en el JyllandsPosten.

¿La libertad de expresión no tiene límites?

Parece que el dicho popular de “tu libertad acaba dónde empieza la de los demás” no tiene aplicación en este caso pero lo cierto es que la mayoría de los reglamentos nacionales e internacionales contemplan limitaciones para la libertad de expresión cuando se dan otros derechos o circunstancias que se considera que deben prevalecer sobre ella.

Así, la Constitución Española, en su artículo 20 establece como límites el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia. Y el Tribunal Constitucional, en su jurisprudencia, ha dejado determinado que la libertad de expresión no ampara expresiones de carácter racista o xenófobo.

Por su parte, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en su artículo 20 señala que toda propaganda a favor de la guerra estará prohibida por la ley, y que toda apología del odio nacional, racial o religioso, que constituya incitación a la discriminación, la hostilidad o la violencia, estará prohibida por la ley.

La Convención Americana de Derechos Humanos recoge en los mismos términos, dentro del párrafo 5 de su artículo 13 que estará prohibida por la ley toda propaganda a favor de la guerra y toda apología del odio nacional, racial o religioso, que constituya incitación a la violencia o cualquier otra acción ilegal similar contra cualquier persona o grupo de personas, por cualquier motivo, incluso los de raza, color, religión, idioma u origen nacional.

Aunque la Convención Europea de Derechos Humanos no recoge declaraciones similares, en el caso de 1994 Jersild v. Dinamarca, la sentencia declara que la difusión de expresiones racistas que niegan la condición de seres humanos a un grupo de personas constituye una interferencia legítima en la libertad de expresión cuyo propósito sería la protección de la reputación de los derechos de otros. La corte consideró que los comentarios racistas eran mucho más que un mero insulto a los miembros del grupo al que estaban dirigidos y que por tanto sus autores no estaban protegidos por el artículo 10 de la Convención Europea que consagra la libertad de expresión. En general se asume que en el contexto de la Convención Europea de Derechos Humanos, la apología del odio nacional, racial o religioso, que constituya una incitación a la discriminación, la hostilidad o la violencia, infringe el espíritu de la Convención y los valores esenciales de la democracia.

Con este tipo de legislaciones lo que se imponen son límites a la libertad de expresión en aras de objetivos más elevados como la paz, la cohesión social, la convivencia entre razas o grupos de personas o el respeto por la dignidad individual.

¿Merece la defensa de la libertad de expresión permitir la apología del odio nacional, racial o religioso? La historia debería habernos enseñado las consecuencias del odio hacia otros grupos étnicos, pero parece que no somos capaces de aprender de nuestro pasado.

A falta de otra cosa, quizás preservar el párrafo 266b sea el último gesto que muestre el rechazo hacia aquellos que alimentan el odio y la xenobofia desde su posición privilegiada de directores del debate político nacional danés.

Quizás hay que plantearse que más allá de nuestra libertad para abrir la bocaza para insultar, degradar, calumniar o discriminar a los otros, está el derecho de los calumniados, degradados o discriminados a ser tratados como seres humanos, a ser respetados. Lo que no se hace por conocimiento del bien, tendrá que hacerse por imposición legislativa.

Fuentes:

Det bedste modtræk, Klaus Rothstein, Weekendavisen, nº31
Judgment Case Jersild vs. Denmark, art. 27 y 35
“Los límites de la libertad de expresión”, Héctor Faúndez Ledesma, Instituto de investigaciones jurídicas de la UNAM, 2010
Straffeloven § 266 b
El artículo 20, Derecho contitucional, Universidad de Valladolid

Sólo es una estatua

Imagina que trabajas en el pabellón danés de la Expo de Shanghai, hace calor y cada día paseas junto al lago artificial de agua del puerto de Copenhague donde está instalada la Sirenita. Imagina que no eres un trabajador cualquiera sino el amo del calabozo, el responsable de las instalaciones, el que tiene las llaves de la puerta. Has tenido un día duro, el príncipe heredero ha venido de visita porque es el día dedicado a tu país. Es hora de cerrar, miras a tus compañeros, cansados, muertos de calor…

¿Y si celebramos una fiesta?

Quizás las cosas ocurrieron exactamente así o quizás existió algo más de premeditación, en cualquier caso, los empleados del pabellón danés de la Expo de Shanghai cerraron las puertas y se pegaron el fiestón de sus vidas, con baño en la piscina de La Sirenita incluido y por supuesto, con una pérdida completa del control, todo ello retransmitido en directo.

Una cámara apunta 24 horas al día a la querida figura danesa y muestra su frío perfil a aquellos que la echan de menos en su país de origen, tanto por Internet como en una pantalla situada en su ubicación habitual. Gracias a ello, hemos podido ver cómo los daneses que trabajan en Shanghai abrazaban, besaban, se subían encima de la Sirenita o simulaban que esta les practicaba una felación mientras se fotografiaban en el súmmun de la diversión.

Las imágenes de la fiesta rápidamente se esparcieron por Internet y algunos periódicos nacionales se han hecho eco de la noticia, aunque sin darle excesiva importancia, una fiesta más, una chiquillada de borrachos. Lejos de provocar palabras airadas o que alguien se escandalizase, el hecho ha dejado a todos más o menos indiferentes. “Sólo es una estatua”, dicen algunos. “Esto mismo pasa a menudo cuando está en el puerto”, dicen otros. Una juerga, una fiesta como cualquier otra dónde corre el alcohol.

Sin embargo, resulta curiosa la falta de respeto de sus propios ciudadanos a lo que podría considerarse un símbolo nacional, porque es un símbolo nacional, ¿o no?

Fuente: Brandingdanmark.dk

Si preguntas a los daneses por aquellos símbolos que los representan seguramente nombrarán la bandera en primer lugar y quizás en la lista nunca llegue a aparecer La Sirenita. Sin embargo, cuando se publicita el país como destino turístico, es la figurita de los cuentos de Andersen quien siempre está presente, para el resto del mundo es el símbolo de Dinamarca. Esta es una de las razones por las que hoy se expone en Shanghai, publicitar el país, a través de su símbolo más internacional, para atraer la inversión asiática, especialmente China.

Entonces es posible que La Sirenita no sea más que un logotipo, una figura publicitaria que aunque ha conquistado el corazón de turistas e inversores extranjeros, deja fríos a sus propios conciudadanos que tienen otros artificios que creen que les representan mejor como pueblo. Reducido a la categoría de aparato publicitario, la famosa figura del puerto de Copenhague no merecería más respeto o consideración que un cartel de Coca cola. Que alguien la bese, salte encima o practique posturas graciosas en su regazo no tendría la más mínima importancia.

Sin embargo, algo tiene que haber entre los daneses y La Sirenita porque su traslado no ha sido sencillo y ha estado rodeado de una fuerte oposición desde el principio. Todos preguntaban qué habría en su lugar durante su estancia en oriente como si les fuera a faltar algo, como si notaran un vacío en la ciudad sin la silenciosa serenidad de “Den Lille havfrue”.

¿Es sólo una estatua o es la imagen de Copenhague que se vio burlada por sus propios compañeros en el fragor de una fiesta?

Fuentes:
La noticia en los medios daneses: Natligt havfrueparty, da Frede var gået
La noticia en inglés: Partying with Little Mermaid
Sobre el traslado de La Sirenita a Shanghai (en danés):
Havfruen skal til Kina
Installation på Langelinie viser Havfruen i Shanghai
The mermaid Exchange
Polémica en torno al traslado (en danés):
Debat: Havfruen på Expo
Den lille havfrue stikker til søs

Todo es más grande en Alemania

Si vives en Dinamarca y te gusta comer los smarties a puñados, la nocilla a cucharadas soperas y beber cervezas del tamaño de un barrilete, los supermercados fronterizos de Alemania son tu sitio.

En Sønderjylland, la zona del sur de Dinamarca que limita con Alemania, uno de los entretenimientos favoritos del fin de semana es conducir hasta los supermercados alemanes de la frontera. Se trata de grandes naves industriales construidas exclusivamente para que los daneses acudan en masa a comprar cantidades astronómicas de tres productos específicos: bebidas, golosinas y tabaco. Allí no sólo resulta todo más barato sino que el tamaño siempre es gigantesco.

Fuente: Tv2 nyhederne

Nada más llegar al supermercado puedes hacerte una idea de lo que vas a encontrar simplemente echando un vistazo a los carros de la compra. No son las típicas cestas de metal sino que son del tipo que en España utilizas en el LeRoy-Merlín para llevar sacos de cemento o adoquines para construir un caminillo en el jardín; superficies metálicas planas, bien amortiguadas, dispuestas a cargar con grandes pesos.

Los productos estrella que justifican la existencia de estos carros son las latas de cerveza y refrescos. En los cincuenta metros entre el lugar dónde se cogen los carros y la puerta del supermercado ya te habrás cruzado con varias personas que empujan una montaña de pilas de latas que a penas les dejan ver el camino que tienen por delante. Y es que aquí vale la norma del tres por uno. Tres cajas de latas cuestan lo que una en Dinamarca, por eso hay que comprar tantas como el carro aguante o tantas como capacidad tenga el maletero de tu coche.

Fuente: Ekstra bladet

Si por otro lado lo tuyo es el vino o los licores, aquí encontrarás un filón. Botellas de alcohol de todos los tamaños y todos los sabores pueblan las estanterías. Desde el típico akvavit danés al whisky escocés, pasando por licores de todo el mundo como el ouzo griego o el coñac español. Un surtido a precio rebajado al que nadie puede resistirse, un lugar imprescindible al que acudir antes de celebrar una fiesta.

Pero no sólo de alcohol vive el hombre. Estos supermercados son un paraíso para los golosos.

No puedes llegar allí esperando comprar un paquete de chicles o una bolsita de caramelos, tienes que ser un auténtico enamorado de tu golosina favorita porque te verás obligado a comprarla por kilos. La sección de caprichos la componen los botes de plástico de los que hace años ibas comprando unidades a peseta, sacos de caramelos duros, nubes o pastillas de chocolate y chocolatinas que siempre llevan delante la palabra “metro o mega”. ¿Eres capaz de comer un kilo de tronquitos, un saco de nubes o un bote de cinco kilos de Nutella? Si la respuesta es sí, has encontrado tu paraíso.

Al final del recorrido, llegarás a la caja, comprobarás orgulloso que todo te costó un tercio de lo que hubieras pagado en Dinamarca y volverás a casa con varios kilos de golosinas, alguna caja de bombones, un surtido de tabletas de chocolate, latas de refrescos y cervezas suficientes para celebrar las fiestas mayores de un pueblo español de tamaño medio, vino de aquí y de allá de todos los colores, un par de botellas de licor y otras cuatro o cinco para hacerte cubatas, tres sacos de nubes y un hueso gigante para tu perro. No es mal botín para una tarde en Alemania donde todo es más grande y por supuesto, más barato.

Torneroseby med 100.000 bøger

En lille castiliansk middelalderby profilerer sig som “bog-by”, og dermed placerer den sig på kulturturismens Spanienskort! Et mål for dem, der har fået nok af strand og trængsel, et sted, hvor man kan give sig tid til at falde i staver over en forunderlig bog, og hvor det er underordnet, om solen brager eller regnen strømmer ned udenfor.

Kilde: Diputación de Valladolid

Byen hedder Urueña og ligger vest for Valladolid , et stykke fra motorvej A6, midt inde i Castilien. Dens 225 indbyggere bor trygt, omgivet af en fuldstændigt bevaret bymur fra det XIIIe århundrede.

Fra bymuren kan man se ud over vidtstrakte marker, hvor storke og rovfugle svæver under den blå himmel, og de snoede gader og gamle kirker emmer af historie og giver rum for meditation over de spændende bøger, der kan købes i byens 10 boghandler. Urueñas boghandler har specialiseret sig i sjældne eller antikvariske bøger – man skal ikke forvente at finde øjeblikkets bestsellers hos Librería Alcaraván, La Punta del Iceberg (Toppen af isbjerget) eller nogen anden af byens 10 boghandler. Nej, men søger man specielle værker om arkitektur, kunst, etnografi, gastronomi, geografi og historie, er man på jagt efter gamle kort, musik, tyrefægtning og plakater, eller sjovt illustrerede børnebøger, så kan man tilbringe dage i bogladerne her. En særlig interessant bog vælger man måske at lade indbinde i byens bogbinderværksted.

Urueña blev i 2007 indlemmet i sammenslutningen af Bogbyer: småbyer, fordelt over hele verden, der alle satser på at tiltrække læselystne bogelskere, som befinder sig bedre i stille omgivelser end i storbyernes hektiske, støjende mylder.

Udnævnelsen til bogby var et stadium i en udvikling, der begyndte, da etnologen Joaquín Díaz i 1986 med offentlig støtte gjorde sine samlinger til grundstammen i Urueñas Folkemindecenter, der også rummer Spaniens eneste Klokkemuseum, et Grammofonmuseum og et museum for Verdensmusik. I 1960’erne rejste mange indbyggere bort fra Urueña for at søge arbejde i større byer, men tendensen blev vendt, og Joaquín Díaz glæder sig over, at hans initiativ kunne tiltrække ‘romantiske rejsende’ – frem for moderne turister, der ikke ved, hvad de kommer efter!

Kilde: Diputación de Valladolid

I 2007 skete der så yderligere det, at Urueña med opbakning fra provinsregeringen officielt blev udnævnt til BOGBY.

Dette nye prædikat har øget besøgstallet fra 15.000 i år 2007 til 75.000 sidste år! Men Joaquín Díaz er ikke ublandet begejstret: “Jeg har længe kæmpet for en bæredygtig udvikling og en afbalanceret udvikling af vores lille by, og det er ikke vejen. Jeg tror på ordet og stemmens kraft som middel til kommunikation, men det skal komme indefra, ikke som noget kunstigt. Nu måles alt i antal besøgende, man vurderer ikke efter, hvad de mennesker føler, eller hvad de søger.” Ved indvielsen af Urueña som Bogby tog Díaz ordet og erklærede, at ensomheden og stilheden er uomgængelige forudsætninger for meditation. Men lederen af Bogby Urueña forsikrer naturligvis, at det ikke er hensigten, at den lille by skal miste sit særpræg og inderste væsen.

Hvem der har ret, kan du selv afgøre, hvis du kommer til Valladolid og tager en afstikker fra Motorvej A6 ad afkørslen til Urueña, bogens by.

Se FLERE FOTOS fra Urueña.

Kilde: El País 30.07.2010

Spaniens enhed og tyrefægtningen

Nu har Cataloniens parlament i en meget ophedet afstemning vedtaget at forbyde tyrefægtning. I fremtiden vil Barcelonas arena “la Monumental” aldrig mere fyldes af pasodoble-musik, tofarvede kapper og guld- og sølvbroderede dragter for at afholde det spanske nationalskue frem for noget – en tyrefægtning.

De som er og altid har været modstandere af tyrefægtning, la “Fiesta nacional”, er begejstrede. Alle de, som synes det er en barbarisk forestilling, en form for langsom tortur af et forsvarsløst dyr, de, som kæmper for dyrevelfærd, ser det som det første skridt ind i en fremtid, hvor kamptyre ikke længere skal være et blodigt objekt for massernes forlystelsessyge. De håber, at Cataloniens eksempel vil brede sig ud over det spanske land, og at tyrefægtninger som sådan snart vil høre fortiden til.

Bag debatten og afstemningen ligger imidlertid andet end medfølelse med tyrene. Striden  repræsenterer en konflikt mellem forskellige gruppers modsatrettede interesser, og dybest set er den en trussel imod selve den spanske enhed; selve ånden i den demokratiske grundlov af 1978 er en stræben efter, at de 18 selvstyrende regioner sameksisterer på et fælles nationalt fundament. Denne smukke vision fik nylig symbolsk udtryk gennem fodboldverdensmesterskabet og prisen for fair play – hvor spillere fra forskellige spanske regioner realiserede et samspil under det spanske flag.

Forbudet mod tyrefægtning er imidlertid kommet til at symbolisere kampagnen for Cataloniens uafhængighed. Hvis der er noget, der kan betragtes som ægte spansk, så er det tyrefægtningerne, de kaldes faktisk  la “Fiesta nacional”. Så kan catalanerne mere tydeligt tage afstand fra Spaniens kultur end ved at forbyde tyrefægtning?

Mange har noteret afskaffelsen af tyrefægtning i Catalonien som et vundet slag i  kampen for uafhængighed, og mange andre har udnyttet den som en anledning til at nære segregationsbålet og hadet mod dem, som trods alt stadig er deres landsmænd i dagens Spanien.

Fuente: EFE

Det er sørgeligt at se konfliktens flammer blusse op såvel i den ene som den anden lejr, og trist at være vidne til de midler, stridens parter anvender, når de bærer ved til bålet.

Som et eksempel på dette så vi Jaime Mayor Oreja, som er ordfører for det centralistiske PP (Partido Popular) i Europa-parlamentet, udtale, at beslutningen om at forbyde tyrefægtning er gengæld for den spanske sejr i fodbold-verdensmesterskabet. En absurd ytring med en tydelig undertekst: catalanerne er ikke længere spaniere, og verdensmesterskabet repræsenterer en sejr for den rival, man hader; derfor søger man at gøre gengæld ved at såre rivalen dér, hvor det gør ondt – i dette tilfælde ved at forbyde “la Fiesta Nacional”, tyrefægtning.

Dette syn på Catalonien og den catalanske selvstændighedstrang er ikke bare trist og begrædeligt; det gør det endnu tristere, at det udtrykkes af en, som repræsenterer hele Spanien, Catalonien medregnet, i forhold til den Europæiske Union.

Skridt for skridt, pind efter pind, tilintetgøres den integrations-baserede model for sameksistens mellem de forskellige spanske regioner, der blev skabt i overgangen fra diktatur til demokrati. Alt tyder på, at dens levetid bliver lige så smuk som kortvarig.

Kilde:
Mayor Oreja: “La prohibición refleja una profunda crisis nacional”
“La identificación de los toros con los valores nacionales es lamentable”
Forfatter Fernando Savater, Vuelve el Santo Oficio
El principio del fin
Cataluña: la fractura

Spansk politik, et spil for to

Stadig oftere og oftere ser man den politiske debat i Spanien reduceret til en konfrontation mellem to politikker, eller retter to politikere, en kamp, hvor det drejer sig om at kåre en vinder og udnævne en taber.

Handlingsprogrammer og eller planer for at regere landet kommer i bedste fald i anden række, og det politiske liv reduceres til et spil om at diskvalificere modstanderen og lægge strategier for at udmatte ham og slå ham definitivt.

Det drejer sig kort sagt om at udpege en vinder, det sejrende hold, som kan repræsentere det “gode” på bekostning af taberholdet, der skal stå for alt det “onde”.

I disse dage holder den spanske kongres sine sidste parlamenteriske forsamlinger inden sommerferien i august. Som det er skik og brug afholdes også en “Debat om nationens tilstand”, hvor regeringen gør status over det forløbne år, og de forholdsregler, man fremover vil tage, bliver fremlagt til oppositionens kritiske undersøgelse.

I år lægges særdeles alvorlige emner frem til debat: den økonomiske krise, arbejdsløsheden, nedskæringerne i de offentlige udgifter, Cataloniens status inden for den spanske nationalstat, fremtidens pensioner… I betragtning af sagernes alvor ville man forvente en seriøs debat af forslag til fremtidige løsninger, som ville blive diskuteret af de forskellige politiske grupperinger, indtil man nåede til enighed omkring en plan for at arbejde for en økonomisk genopretning af landet. Men det er meget langt fra, hvad vi blev vidner til.

På ny måtte vi nøjes med en showpræget kamp mellem højre og venste, Partido Popular mod socialistpartiet PSOE, hvor parterne stillede op for at vinde over modstanderen med latterliggørende strategier, som skal fange vælgernes opmærksomhed med barnagtigheder frem for politiske argumenter. Og hvordan kan det være anderledes, når vælgerne til syvende og sidst er overbevist om, at det hele går ud på, at ens favorithold skal vinde, og der er kun to hold i spil?

Efter debatten om nationens tilstand stillede medierne kun det ene spørgsmål: Hvem vandt debatten, regeringschefen Zapatero eller oppositionens leder Mariano Rajoy? Man arrangerede rundspørger blandt læserne og omtalte resultatet af debatten i fodbold-vendinger: “Rajoy scorer mål”.

Fuente: La Razón

Det afhang af den enkelte avis’ politiske tilhørsforhold, hvem der blev kåret som vinder, og kun undtagelsesvis blev kåringen begrundet. Der var ingen overvejelser omkring regeringschefens plan for at komme ud af krisen, man forholdt sig ikke kritisk til hans argumentation, og man slog ikke ned på problemer, som han måske havde undgået at tage stilling til. Var oppositionens forslag måske mere effektive eller realistiske, har Rajoy bedre talegaver eller er hans regeringsalternativ indlysende overlegent? Det ved vi ikke, og det er åbenbart også uvedkommende. Det eneste, det drejer sig om, er at vinde, så ens egne tilhængere, ens fans, som også er fanatiske hooligans, vil hylde en som sejrherren, den, der scorer målene og vinder debatten. Uanset om holdet er til højre eller til venstre, så skal det med djævelens vold og magt slå modstanderne, som er roden til alt ondt.

Der er nu gået et stykke tid siden debatten, det politiske liv er tilbage i de vante folder, men dag ud og dag ind er strategien den samme. Uanset hvilken avis, man åbner, finder man eksempler på tidsrøvende forsøg på at diskvalificere de politiske modstandere, dvs. at der bliver mindre tid til at søge løsninger på de alvorlige problemer, landet står over for.

For nogle dage siden anklagede første vicepræsident María Teresa Fernández de la Vega modstanderne, Partido Popular, for at have ønsket nederlag for “de røde” – det rødklædte fodboldlandshold. Denne anklage bragte oppositionen i harnisk. Kunne man finde et bedre våben mod sine politiske rivaler end at anklage dem for ikke at holde med de verdensmestre, vi netop er så stolte over? Kunne man finde en mere populistisk måde at appellere til “manden på gaden”?

Samme dag kom PP’s ordfører, Soraya Sáenz de Santamaría, på banen. Hun citerede nogle vers fra det kendte skuespil “Don Juan Tenorio”, ikke blot for at illustrere sin pointe på en festlig og farverig måde, men især for at sætte sin politiske modpart María Teresa Fernández de la Vega i skammekrogen: hun havde nemlig citeret en sætning fra Don Juan-stykket forkert i en avis. Det er selvfølgelig en alvorlig fejl i regeringsførelsen, som må påtales fra parlamentets talerstol. Er det dog ikke langt mere kritisabelt end regeringens økonomiske program eller dens indstilling til, hvordan Catalonien kan og skal styres?

Fuente: Afp

Så længe offentlighedens opmærksomhed holdes fangen i denne kamp mellem to fløje, dette spil, som er opfundet af deltagerne selv, og hvor man nødsages til at vælge den ene banehalvdel, så bliver søgelyset flyttet fra de væsentlige problemer, og det sløres, at de, som burde arbejde for at løse problemerne, er uduelige eller ligeglade.

Hvis det lykkes at overbevise vælgerne om, at der kun er to mulige alternativer, vil spillet altid være behersket af de samme spillere, som bare skal skifte banehalvdel med regelmæssige mellemrum, i dag som opposition, i morgen som regering.

Det er unægtelig nemmere at finde på platte vitser, skjulte fornærmelser, satiriske rim eller rette slag under bæltestedet, end at udarbejde en planlægning for økonomi, socialpolitik og arbejdsmarked, når man vil regere landet.

Hvor genialt at reducere politik til en konfrontation mellem to spillere, hvor det kun kan gavne de to.

Vinderen af debatten:
El 70% de los internautas de La Razón creen que Rajoy ganó
Zapatero ganó a Rajoy en el Debate sobre el estado de la nación según el CIS
Rajoy gana por la mínima
La mayoría de españoles cree que ni Zapatero ni Rajoy ganaron el debate
Zapatero versus Rajoy: un debate sin ganador
Zapatero ganó el Debate sobre el estado de la nación por quinta vez
Zapatero ganó el debate a Rajoy por 4,8 puntos
¿Quién ha ganado el debate?

Indlæg i parlamentet:
Zapatero asegura que pedirá “nuevos esfuerzos” en los Presupuestos

Por qué los daneses son más felices

Paco Martínez, español, 34 años, estudió informática porque todos le decían que era la profesión del futuro pero la verdad es que ese trabajo nunca le gustó. Después de tres años de tardes de biblioteca y noches sin dormir para sacar adelante las matemáticas que tanto se le atravesaban, terminó la carrera y empezó a trabajar de becario para diferentes empresas, siempre sin sueldo, a veces incluso sin contrato.

Encontró su primer trabajo un par de años más tarde al que se enfrentó lleno de emoción y nerviosismo. En la empresa casi todos eran jóvenes como él y le prometieron que en poco tiempo podría ser jefe de proyecto, si se esforzaba. Trabajó duro a pesar de la competencia, no siempre leal, con los compañeros y de los gritos de jefe, el no demasiado competente, recién ascendido, hijo de un político local, pero a los 7 meses fue despedido porque gracias a una subvención del gobierno para la contratación de parados de larga duración, su puesto podía cubrirse con un trabajador más barato.

A partir de ahí se sucedieron diversas empresas, más o menos parecidas a la primera, diferentes tipos de jefe más o menos autoritarios, explotadores o comprometidos, periodos de desempleo, una gran colección de cursos del INEM y una resistencia, escepticismo y resignación a prueba de bombas.

Hace tres años alguien le dijo que lo que necesitaba era un master, “todas las empresas lo piden”. Consiguió un préstamo personal de su caja de ahorros, sus padres le ayudaron con algún dinerillo que tenían guardado para “por si acaso” y se apuntó a un master de “Gestión de redes y sistemas de comunicación para grandes corporaciones en el inicio de la revolución tecnológica”. Nunca estuvo muy seguro de que todo aquello sirviera para algo pero al menos quedaba bien en el curriculum y por fin tenía ese master que piden “todas” las empresas.

Allí conoció a María Martín, su novia. Llevan saliendo desde entonces y hace un año se fueron a vivir juntos. Llevaban meses hablando de ello pero esperaban el momento en que los dos se encontraran en un trabajo más o menos seguro. Paco, con 33 años, se mudaba por primera vez de casa de sus padres temiendo que echaría de menos los guisos de mamá y triste por tener que empezar a planchar su propia ropa.

Paco y María quieren tener hijos pero de momento se ha quedado en una ilusión para el futuro. María teme perder el trabajo si se queda embarazada y no pueden vivir con un solo sueldo. Algunas noches da vueltas en la cama con el miedo a que “se le pase el arroz” pero se consuela pensando en todas las mujeres que tienen su primer hijo en torno a la cuarentena.

María y Paco son felices, tienen grandes amigos y una familia que les apoya. Están hartos de su trabajo, de sus respectivos jefes, pero callan y aguantan porque “la cosa está mal” y deberían estar agradecidos sólo por el hecho de tener trabajo. A veces sienten que “no tienen vida” porque echan demasiadas horas y porque se está convirtiendo en una costumbre que su jefe les llame los sábados. No sueñan con recibir compensación alguna por las horas extra pero se conformarían con no recibir una bronca el día que tienen que salir para ir al médico o resolver algún asunto en el banco. Sueñan con un trabajo mejor, con un ascenso, con un futuro en el que puedan comprar una casa que se llenará con la risa de los dos nenes que les gustaría tener pero, con el paso los días, van viendo como la luz de su esperanza se vuelve más tenue.


Anders Sørensen, danés, 34 años, estudió Recursos Humanos porque pensaba que tenía don de gentes y que las carreras de carácter empresarial eran las de mayor salida. En tres años consiguió su bachelor y decidió no continuar con la licenciatura porque tenerla no era decisivo a la hora de encontrar trabajo.

Al acabar consiguió un puesto en el departamento de Recursos Humanos de una gran corporación, allí estuvo durante un año, tiempo suficiente para descubrir que no era lo suyo. Demasiado papeleo, un trabajo más rutinario de lo que había esperado, no le motivaba lo suficiente, en definitiva, se aburría. Por eso, decidió volver a la universidad para estudiar márketing mientras disfrutaba de una subvención que le llegaba para mantenerse. Tres años más tarde estaba preparado para iniciar su vida en lo que le parecía una nueva y apasionante profesión.

Encontró trabajo en una nueva ciudad en el departamento de marketing de una pequeña empresa de muebles, alquiló un bonito apartamento y se sumergió con confianza en lo que sería el inicio de su carrera profesional.

Fuente: dinepenge.dk

Un buen día, un año después, sus jefes le hablaron de los planes para empezar a exportar a Alemania y le hicieron saber que sería muy deseable que su nivel de alemán estuviera a la altura del nuevo reto. Para ello le propusieron proporcionarle algunas clases a lo que Anders aceptó con cierta desgana ya que tendría que asistir una vez por semana al terminar su jornada laboral. Él lo recuerda como un cúmulo de tardes aburridas teniendo que volver a repasar la compleja gramática germana que tanto odiaba en el instituto pero gracias a ello, hoy en día, habla el idioma de forma fluida lo que le ha sido de gran ayuda a la hora de desempeñar sus funciones.

Dos años más tarde, cuando el jefe de Anders se jubiló, le ofrecieron sustituirle y convertirse en el nuevo jefe de departamento. Sus superiores estaban muy satisfechos del trabajo que había desempeñado en la empresa y le consideraban el candidato ideal para cubrir el puesto. Como ayuda para la integración en su nuevo rol, le pagaron un curso de liderazgo, al que tuvo que asistir cada sábado por la mañana durante dos meses, pero el sacrificio merecía la pena. El aumento de sueldo, la capacidad de decisión y la posibilidad de desarrollar sus ideas con mayor libertad fueron un gran incentivo a la hora de aceptar el puesto.

Por aquel tiempo Anders conoció a Mette. Antes de que se diera cuenta, ya estaban viviendo juntos, el apartamento se les había quedado pequeño y se mudaban a un acogedor chalet con jardín.

Hoy en día tienen dos preciosos niños de cinco y tres años. Anders ya no trabaja en la pequeña empresa de muebles, hace tres años le ofrecieron un puesto en el departamento de marketing de una fábrica de lámparas que gestiona contratos a nivel mundial. Andan mirando una casa más grande porque Mette necesita espacio para su taller, le apasiona la fotografía y le gustaría contar con un espacio para trabajar en ello en paz y tranquilidad.

Anders y Mette son felices, llevan una vida tranquila junto a sus hijos. Les gusta viajar, ir de excursión a la playa o al campo y reunirse con sus amigos. Para el futuro sueñan con montar su propia empresa y comprar una casita en Turquía para veranear y que más tarde les sirva de refugio en la jubilación. Saben que con dedicación y esfuerzo, ahorrando un poquito cada año, lo conseguirán.

La revista Forbes ha publicado la lista de los países más felices de la tierra en la que Dinamarca aparece en primer lugar mientras España lo hace en el puesto 43.

Fuentes:
Forbes: The World’s Happiest Countries
España es uno de los países más infelices de Euripa según el instituto Gallup

¡¡¡¡¡Vivaaaa Españaaaaaa!!!!

Blanco insulta a las víctimas de Castelldefels

La máquina mediática transforma condolencias en burlas.

La edición online del periódico danés Jyllandsposten ofrecía el pasado día 24 de junio un titular macabro en relación al accidente ferroviario de Castelldefels: “El ministro español insulta a las víctimas del accidente ferroviario” (Spansk minister håner togofre). En el artículo que le seguía, la elección de palabras mostraba la imagen de un moralista malicioso. Cito:

“Deberían haberlo sabido. ”Nunca, nunca nunca se debe caminar sobre las vías” Así hablaba el ministro español para la seguridad ferroviaria, José Blanco (…) “Todo apunta a un descuido”, dijo el ministro que, según la agencia de noticias AP, espera que la tragedia lleve a otros pasajeros a entender que se deben respetar las reglas.” Fin de la cita.

På dansk: »De skulle have vidst bedre. “Man går aldrig, aldrig, aldrig over togspor”. Sådan siger den spanske minister for togsikkerhed, Jose Blanco (…) “Alt tyder på slendrian,” siger ministeren, der ‚ ifølge nyhedsbureauet AP ‚ håber, at tragedien vil få andre passagerer til at forstå, at de skal overholde reglerne. «

Ante la sorpresa al leer este artículo decidí buscar la nota original enviada por AP – Associated Press en inglés.

Cito: »Development Minister Jose Blanco denied claims the underpass was poorly marked, and insisted that passengers should have known that “you never, never, never cross the tracks.” “Everything pointed to negligence,” Blanco added, saying he hoped the tragedy would make riders understand that they must obey station rules.«

En la información enviada por AP no existe ningún indicio de insulto a las víctimas aunque sí describe a Blanco como alguien que está resaltando que las reglas deben cumplirse, pero hay que tener en cuenta que se utiliza la palabra ”tragedia” para definir el accidente.

Vamos a echar un vistazo a los medios españoles y su relato de las declaraciones del Ministro de Fomento, José Blanco.

“El ministro de Fomento, José Blanco, ha mostrado su pesar y solidaridad con las víctimas y los familiares de los fallecidos (…) “Todo hace pensar que se trató de una imprudencia al no pasar por el paso subterráneo. Lo que hubiera recomendado la prudencia es esperar. Como todos somos conscientes de que no se puede cruzar por una autovía, hay que tener la misma prudencia por las vías del tren”.

Ningún rastro de “insultos”.

Parece que Jyllandsposten ha querido crear su propia noticia y para ello ha utilizado una traducción muy personal de un par de frases de tal manera que se pueda considerar que “el ministro insulta a las víctimas”.

“Passengers should have known” se traduce por “De skulle have vidst bedre” que denota que le estás hablando a una persona con pocas luces sobre algo absolutamente obvio, de alguna manera, llamándole tonto. Más adelante, traducen “negligence” por “slendrian” y no utilizan el término que sería de esperar “uagtsomhed”, literalmente, negligencia. En su lugar utilizan una palabra que viene a significar una mala costumbre adoptada por desidia, algo muy lejos de la palabra utilizada por el ministro “imprudencia”.

La recomendación de prudencia del ministro, traducida con mala fe de la información recogida por AP e interpretada con mentalidad danesa, es lo que ha considerado Jyllandsposten como un insulto a las víctimas y de ahí el titular: “Blanco insulta a las víctimas del accidente ferroviario”. Sobre las condolencias y la presencia del ministro en el lugar del accidente y el hospital dónde los supervivientes fueron ingresados, no hay una sola palabra en el artículo.

¿Qué intención hay detrás de esta interpretación de la información? ¿Colorear una noticia que parecía insulsa en un principio, conseguir una noticia dónde no la hay o quizás mostrar a los lectores daneses una imagen distorsionada del gobierno español? Chocante relato en cualquier caso.

Kilder:

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/06/24/barcelona/1277333218.html
http://www.20minutos.es/noticia/746340/0/blanco/imprudencia/castelldefels/
http://www.elpais.com/videos/espana/Blanco/accidente/produjo/causa/imprudencia/cometida/parte/victimas/elpepunac/20100624elpepunac_9/Ves/#
http://hosted.ap.org/dynamic/stories/E/EU_SPAIN_TRAIN_FATALITIES?SITE=ALMON&SECTION=HOME&TEMPLATE=DEFAULT
http://jp.dk/udland/europa/article2109005.ece